En Clínica Rocío Vázquez, ofrecemos un tratamiento de bioplastia en Sevilla que proporciona un rejuvenecimiento facial natural y no invasivo. Utilizamos rellenos dérmicos de alta calidad, como el ácido hialurónico, para lograr resultados inmediatos y duraderos sin necesidad de cirugía.
La bioplastia facial es un tratamiento estético no quirúrgico que remodela el rostro justo en las áreas donde necesita la aplicación de rellenos dérmicos. Se suele comparar con un efecto contouring en el maquillaje, ya que, este tratamiento resalta los puntos fuertes del rostro de la persona y mejora los que son necesarios. A diferencia de los procedimientos invasivos, la bioplastia es ideal para aquellos que buscan resultados naturales y un proceso rápido sin necesidad de cirugía y sin necesidad de cuidados específicos post-tratamiento.
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El tratamiento ofrece un efecto visible desde la primera sesión, mejorando el contorno facial.
A diferencia de las cirugías, la bioplastia no requiere cortes ni tiempo de recuperación extenso.
Adaptamos cada tratamiento a las necesidades y características faciales de cada paciente.
La bioplastia facial es recomendada para personas que presenten flacidez facial, pérdida de volumen o surcos pronunciados. Es ideal para aquellas personas que desean mejorar los surcos nasogenianos marcados, las líneas nasogenianas y los pómulos sin recurrir a un tratamiento quirúrgico.
El proceso de bioplastia facial comienza con una consulta personalizada en la que analizamos el rostro del paciente, después, a través de la aplicación de ácido hialurónico en ciertas zonas específicas del rostro en las zonas necesarias para lograr el reposicionamiento y elevación del rostro.
Aplicamos este compuesto de manera estratégica para mejorar la biocompatibilidad y asegurar que los resultados sean duraderos y naturales.
La sesión suele durar entre 30 y 45 minutos y no requiere hospitalización. El paciente puede retomar sus actividades de inmediato.
Tras el tratamiento, los pacientes pueden experimentar ligeros hematomas o enrojecimiento, que desaparecerán en pocos días. Los resultados se mantienen entre 6 y 12 meses, dependiendo del tipo de tratamiento y de cada paciente.
La mayoría de los pacientes describe el procedimiento como muy tolerable, en algunas ocasiones, se aplica crema anestésica tópica.
Los efectos del tratamiento son visibles inmediatamente y pueden durar entre 6 y 12 meses, dependiendo de cada persona.
Las áreas más tratadas incluyen los pómulos, la mandíbula, las líneas nasogenianas y el surco de las marionetas.



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